🤝 Un Ejemplo de Convivencia: Beas Celebró la Inclusión en el Día Internacional de las Personas con Discapacidad

El pasado 3 de diciembre, con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, el municipio de Beas se convirtió en un motor de convivencia, aprendizaje y visibilidad. Las actividades, fruto de la colaboración entre el Centro Residencial Betsaida, el Colegio Juan Ramón Jiménez y el Ayuntamiento de Beas, se extendieron a lo largo de varias jornadas, dejando una profunda huella en la comunidad.

🏫 Una Visita que Rompió Barreras

La celebración comenzó el 2 de diciembre con una visita especial. El alumnado de 6.º de Primaria del colegio Juan Ramón Jiménez acudió a las instalaciones del Centro Residencial Betsaida. Los niños y niñas tuvieron la oportunidad de conocer de cerca los diferentes espacios y el trabajo que realizan los profesionales, interactuando directamente con las personas con diversidad funcional que allí residen.

Durante la visita, el alumnado descubrió que las personas del centro no son tan distintas como imaginaban. Tienen sueños, inquietudes y rutinas, como cualquier otra persona.

Esta experiencia fue clave no solo para el aprendizaje sobre la labor del centro, sino también para derribar prejuicios y reforzar valores esenciales como la empatía y el respeto.

📢 Dignidad y Reconocimiento en el Acto Central

El día central, 3 de diciembre, se vivió un emotivo evento en los Servicios Sociales organizado por el Ayuntamiento. Allí, un grupo de usuarios de Betsaida estuvo presente en la lectura de un manifiesto en defensa de los derechos y la inclusión de las personas con discapacidad.

El momento más significativo fue cuando uno de los residentes tomó la palabra, compartiendo un poderoso mensaje de unión, dignidad y reconocimiento en nombre de toda la comunidad con discapacidad.

🧠 Talleres Inclusivos y Sorprendente Conexión

Esa misma tarde, profesionales y usuarios de Betsaida regresaron al Colegio Juan Ramón Jiménez para desarrollar una serie de talleres inclusivos.

  • Se proyectó un vídeo sobre el día a día de un usuario.
  • Se presentó una aplicación de estimulación cognitiva.
  • Otro residente asombró al alumnado con su capacidad intelectual al realizar una actividad en directo.
  • Se llevaron a cabo talleres de manualidades.
  • Se presentó el programa «El Caballito Viajero», donde los escolares pudieron interactuar con caballos falabella, viviendo una experiencia llena de emoción y conexión.

Estas jornadas han sido un rotundo ejemplo de inclusión real, ofreciendo la visibilidad y el reconocimiento que las personas con diversidad funcional merecen. Actividades como estas demostraron que la convivencia y el conocimiento mutuo son el pilar para construir una sociedad más justa, empática y abierta.

Porque ellos y ellas, como tú y como yo, merecen ser vistos, escuchados y valorados.