Un grupo de usuarios de la Residencia Betsaida, acudimos al Museo de las ilusiones de Sevilla, donde sentimos una fascinante experiencia visual, sensorial y educativa gracias a una nutrida gama de ilusiones muy novedosas y emocionantes.

Entre otras cosas, disfrutamos de momentos de sorpresas, de risas y de situaciones inesperadas, y descubrimos que, muchas más veces de lo que pensamos, las cosas no son como parecen ser: sentimos movimientos inverosímiles, percibimos luces y movimientos embriagadores, que encendían al cerebro, vimos imágenes distorsionadas, disfrutamos de experiencias, que desafiaban la lógica y lo racional, nos encontramos con entornos en los que parecía que la fuerza de la gravedad había desaparecido y disfrutamos con momentos en los que pasábamos de medir 3 metros a tener apenas metro y medio. Y todo esto en grupo, todos juntos, como una gran familia, en la que las bromas, sonrisas y sorpresas se disparaban en todo momento.

Y claro, ya que estábamos en Sevilla, no nos resistimos a pasear por el centro y visitar la catedral de la ciudad, en un entorno festivo y cercano, que nos recargó las pilas antes de pararnos a reponer fuerzas.

En definitiva, fue una jornada ilusionante, sorprendente e inolvidable, que se quedará para siempre con nosotros como una de las experiencias más divertidas, que nunca hemos vivido.